Inicio arrow Historia arrow Historia actual


Nutrición Inicio Gastronomía Historia Biologia Pesca Otros Usos Contáctenos
Historia actual PDF Imprimir E-Mail

Historia Actual de la Industria Pesquera Peruana

La industria pesquera peruana ha sido estudiada a nivel mundial como una de las industrias más productivas, capaz de generar increíbles divisas, de sufrir crisis impresionantes y el colapso. A pesar de la lenta tendencia actual hacia la recuperación, aún persiste la tarea de incorporar aquellos conocimientos aprendidos a partir de la experiencia para asegurar su sostenibilidad.

 

SNP
Fuente: Sociedad Nacional de Pesquería

 

La captura masiva de anchoveta empieza a llamar la atención de muchos en la década de los cincuentas, ya que el 92% de los desembarques pesqueros de la década estaban compuestos exclusivamente por anchovetas, destinadas a la producción de aceite y harina de pescado.

Ya para 1955 en el Perú se producían unas 15,000 a 16,000 toneladas de harina de pescado anuales, con un costo de producción de 55 dólares americanos por tonelada. Este increíblemente bajo costo atrajo el interés de muchos inversionistas que contribuyeron al continuo crecimiento de la industria. Para 1956, un año después, la producción se duplicó (32,000 toneladas), tendencia que persistió en la década siguiente.

Estos incrementos en la producción fueron fruto de la revolución industrial pesquera de los años sesenta. Una continua inversión del sector privado y público favoreció la compra y construcción de embarcaciones y de plantas procesadoras. Muchos negocios colaterales, como los astilleros, la industria metalmecánica, las fábricas de maquinaria especializada, de redes, de sacos de papel y polipropileno, etc., encontraron un nicho en expansión y crecieron conjuntamente. Los puestos de trabajo del sector también se incrementaron, empleando a miles de pescadores y trabajadores de fábricas y otros negocios relacionados.

sacos
Fuente: Sociedad Nacional de Pesquería

La barrera del millón se rompió en 1962 donde la producción de harina de pescado fue de 1’120,796 toneladas, lo que equivaldría a una pesca de seis millones doscientos mil toneladas métricas de anchoveta. Esto no fue algo enteramente positivo, ya que con la creciente demanda y capacidad productiva de la industria, la tendencia a la sobrepesca fue incrementada también.

capturas 

Sin tomar en cuenta muchos de los factores que afectan la estabilidad de las poblaciones de anchoveta, como las cuotas de pesca necesarias para dejar suficientes peces en el mar o las vedas pesqueras para asegurar una buena reproducción, así como un tamaño mínimo de captura para proteger a los peces juveniles, la pesca de anchoveta siguió creciendo y con ella la tendencia al colapso.

 

anchoveta
Fuente: Sociedad Nacional de Pesquería

Como la anchoveta es la especie clave del ecosistema de la Corriente de Humboldt, en otras palabras del mar peruano, las capturas de otros peces comerciales que se alimentan de ella como la merluza, el jurel y la caballa, se vieron reducidas, así como la producción de guano, el fertilizante natural más cotizado a nivel mundial, producido por las aves guaneras que se alimentan casi exclusivamente la anchoveta. Las poblaciones de mamíferos marinos, lobos, delfines y ballenas, también se volvieron escasas en nuestro litoral.

En 1963 un evento El Niño de mediana magnitud generó una crisis pesquera, con desempleo e incrementos importantes en los costos de producción de la harina de pescado. La indiscutible susceptibilidad de la industria a la variabilidad del ecosistema se hizo evidente, sin embargo pocos fueron los intentos de mitigar los problemas y la pesca siguió creciendo de manera indiscriminada.

En 1970, se produjeron 2’253,000 toneladas de harina de pescado, con un desembarque oficial de 12 millones de toneladas métricas de anchoveta, cifra subestimada en un 30%. Esta increíble sobrepesca fue vista por los ojos de todos como una victoria asombrosa  sobre la naturaleza, ya que la Industria Pesquera Peruana se convirtió en la más grande del mundo.

Lo que nadie pensó fue que tres años más tarde un Evento El Niño de gran magnitud, causaría el colapso total de la industria y casi la lapidaría. La sobrepesca, la captura de juveniles, la presión por el continuo crecimiento de la industria y el Evento El Niño fueron todos los agentes causales de esta tragedia.La disminución vertiginosa de los cardúmenes impidió la continuidad de la producción de harina de pescado, ya que como resultado de todos estos factores, en el Perú sólo se pescó 1’700,000 toneladas métricas de anchoveta en 1973.

Los resultados de esta crisis fueron los despidos masivos, la quiebra de muchas empresas, el incremento grosero de los costos de producción y una evidente sobrecapacidad de flota y de plantas procesadoras incapaces de autosostenerse.

anchoveta
Fuente: www.anchoveta.info

Esta tendencia siguió hasta fines de los años ochenta, donde la lenta recuperación de las poblaciones de anchoveta permitió la producción de harina de pescado a gran escala nuevamente. Pero la vehemencia de un sector y la variabilidad del ecosistema no permitieron nunca que se recupere la industria a plenitud, ya que la pesca de anchoveta continuó y la presión al ecosistema no cesó ni por un instante.

En 1993 se capturaron 7 millones de toneladas métricas de anchoveta y actualmente la pesca de este pez sigue en asenso, con poco control y mecanismos de fiscalización que permitan asegurar la sostenibilidad del recurso y de la industria.

Por otro lado, el daño colateral de la sobrepesca de anchoveta, la reducción de poblaciones de aves guaneras no ha permitido la recuperación de la producción de guano. Adicionalmente, las poblaciones de aves y mamíferos marinos, atractivas para el sector turístico, no han podido recuperarse y de esta manera el turismo de naturaleza costero no ha podido convertirse aún en una fuente de divisas importantes para el país.

Otros problemas causados por las pesquerías son la contaminación ambiental y la captura incidental. Ambos calan en lo que a la sostenibilidad del ecosistema se refiere, sin embargo hay pocos intentos para regular y mitigar sus impactos a nivel nacional.

En la actualidad la presión por el incremento del volumen de pesca sigue vigente con el crecimiento de la acuicultura, una industria donde la alimentación de los peces, mantenidos en artificialmente, se basa en la harina de pescado proveniente del Perú. La preocupación de que la sobreexplotación de anchoveta recobre la magnitud de los años setentas persiste y es así que la búsqueda de alternativas productivas para el sector, se convierte en algo fundamental, ya que para producir una tonelada de harina de pescado se necesitan entre 3 y 5 toneladas de anchoveta.

Una posibilidad es aprovechar el boom del turismo gastronómico que vivimos actualmente y generar un mercado alternativo, que no consuma tantos recursos y genere igual o mayores divisas. Fomentar el consumo directo de la anchoveta, como conserva, anchoa, sopa, o filete, permitiría la reducción de los volúmenes de pesca a un quinto de lo que son en la actualidad. Si este mercado se estabiliza, los puestos de empleo y las divisas por producción y exportación favorecerían el crecimiento del sector pesquero, con la capacidad de mantener una producción  sostenible de harina y aceite de pescado así como de conservas y otros productos para el consumo directo.

 

Inicio Nutrición Gastronomía Historia Biologia Pesca Otros Usos Contáctenos